RESULTADOS Y CONCLUSIONES
El análisis de los conductos HVAC reveló zonas con recirculaciones y altas caídas de presión, lo que generaba desajustes en la regulación del sistema. Dado que la instalación ya estaba en funcionamiento, modificar el trazado de los conductos o sustituir tramos con elevada pérdida de carga resultaba complejo y poco viable.
Como solución, se optó por realizar estrangulamientos locales en las bocas de impulsión, ajustando los caudales nominales requeridos en cada zona. Gracias a las simulaciones CFD, fue posible determinar de forma virtual el nivel exacto de regulación necesario en cada difusor, evitando intervenciones basadas en prueba y error.
Por otro lado, el estudio detallado de la concentración de CO₂ (ppm) y del número de renovaciones de aire por hora permitió identificar las zonas con mayores carencias de ventilación. A partir de estos resultados, se reajustaron los difusores para incrementar el aporte de aire en las áreas más desfavorables, logrando una distribución más homogénea y una mejora significativa en la calidad del aire interior.